martes, 20 de diciembre de 2011

Prepotencia, síntoma de debilidad.

 La Junta Departamental de Canelones avasalló derechos del vecindario de Jaureguiberry, asegurados en la ley No 18308 de Ordenamiento Territorial
Previamente el Municipio de Floresta, órgano descentralizador del Poder,
había hecho el trabajo previo, limpiando la pista para el atropello.



         El Parque Balneario Jaureguiberry fue creado como respuesta al exclusivismo urbano, y el exclusivismo urbano hace venganza sobre Jaureguiberry 75 años después. La gran ciudad puede vengarse indefinidamente, puesto que sus elites están empapadas en la cultura de la prepotencia sobre el territorio.

         Miguel, el abnegado fundador, se instaló en un mar de arenas, enorme desierto improductivo, dispuesto a probar a la dirigencia batllista que se podía poblar el desierto sin invertir fortunas, sin apoyo estatal,
a pura voluntad, a coraje, a pasión constructora y por el simple amor a la vida.  En la época, la edad de 64 años indicaba vejez, decaimiento, sobre todo  cuando se había vivido intensamente. A ese edad el viejo vivió en cabaña de juncos a la orilla del desierto., junto a su peón Buzó, más joven,  sabio y  analfabeto.

         Miguel probó a la clase dirigente cuanto se podía. En 1928 el Poder Ejecutivo (Consejo Nal. de Administración) había rechazado el proyecto de desarrollo rural escrito por Miguel.  La bella Capital tenía otras prioridades,
había inaugurado el Palacio Legislativo, se aprestaba a construir el Estadio Centenario.   La miseria instalada en los campos podía esperar un poco más, un siglo o dos siglos pasan ligero. La elite urbana fue mezquina,
sórdida.

         La Junta Departamental acaba de votar, sesión del viernes 16 de diciembre, una nueva privatización de terrenos públicos para instalar colonias de vacaciones.  Sigue el camino de desguazar el Parque central reservado por Miguel para gran Parque Público. El proyecto fundacional dejó 18 hectáreas en lugar central, para un Parque que debería ser el pulmón del balneario, un balneario previsto como PARQUE BALNEARIO, y no  como simple balneario. El modelo propuesto por el gobierno Carámbula  es Balneario de Colonias gremiales. Ya hay 5 colonias instaladas.

         El gobierno departamental de Canelones frustra, estafa, la voluntad de un pionero de la cultura nacional, cultura de país, y no de una ciudad privilegiada.  No se trata de acusar a personas ingenuas, poco informadas, que votan o resuelven  sin ton ni son. Todo el país percibe las fuerzas que se mueven para promover estas arbitrariedades.

         Vale si, quitar el velo de quienes proclaman ideales justicieros, protección a débiles trabajadores que merecen vacacionar en playa.
Quienes hablan de turismo social, carecen de sinceridad, o de capacidad para conocer el país.

         El territorio interior del país contiene a muchos trabajadores, en mayoría pequeños propietarios, que trabajan sin descanso 365 días en el año, pero también peones cargados de hijos.  Alguna vez llegan milagrosas excursiones de niños instalados en playas, pero son la pantalla que esconde el problema. El gobierno de Canelones da prioridades a fuertes sindicatos,
cuyos socios en mayoría están  radicados en Montevideo. Es el caso de los funcionarios del Gas y de la Universidad, beneficiados por la Junta Departamental el día 16 de diciembre  Constituyen el “proletariado” que interesa a algunos sectores partidarios.

         Curiosa cultura urbana, linda a menudo con la hipocresía. Repudiamos durante décadas el abuso sobre Cuba, en tiempos de Batista, cuando la isla era colonia de vacaciones de los turistas yankys. Pobres cubanos, prostituidos por el Imperio. Cambian ideas cuando se accede al Poder. Ahora, los colonizadores gozan de salud en el gobierno de Canelones.
        
         El deseo de lealtad al hombre de ciencia y de trabajo que fue Miguel,
nos obliga a la franqueza, muy necesaria en tiempos de enormes transformaciones dentro y fuera. Todavía la sociedad no se apercibe de las magnitudes. En el Uruguay se separan las aguas. Deben asumir responsabilidades  partidos tradicionales para ajustar conductas. Ellos
mantuvieron el quiebre entre campo-ciudad durante más de un siglo.

Deben asumir responsabilidad sectores del partido de Gobierno que pretenden imponer hegemonías desde los gremios y desde la Universidad de la República. Ambos campos son disputados arduamente por el MPP y el Partido Comunista.

         El país queda rehén de indecorosas disputas por el Poder. La sociedad se harta de querellas, señaladas en su tiempo por Miguel.
Hoy, desechada la cáscara,  se aclara el cerno.

         Por ahora y en apariencia, gana el discurso demagógico.  El destino del país  nos obliga a otra cosa. Los vecinos de Jaureguiberry lucharán por conservar derechos sobre el Parque, y el Parque puede simbolizar la esperanza a favor de una comunidad nacional integrada, solidaria, trabajadora, distante de ambiciones sectoriales disfrazadas con ideologías pomposas.      
         Miguel practicó durante 60 años la fórmula infalible para un país despoblado, joven, inexperto: voluntad inquebrantable para trabajar y aprender, disciplinarse para disciplinar, no medir esfuerzos para el bien común, ir siempre un paso adelante del más esforzado de sus colaboradores.
        
Silos Piedra Cueva Azpíroz.

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